Retrasos en el pago de nóminas: reglas y consecuencias inmediatas
  • 16/01/2026

Retrasos en el pago de nóminas: reglas y consecuencias inmediatas

El marco legal laboral ha cambiado drásticamente desde el pasado 3 de abril de 2025. Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 y la reforma del artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, se ha eliminado la subjetividad judicial: ahora existen criterios matemáticos para determinar cuándo un retraso en el salario se considera un incumplimiento grave.

Para las empresas, pagar fuera de plazo ha dejado de ser una gestión administrativa flexible para convertirse en un riesgo legal alto; para los trabajadores, el camino para reclamar sus derechos es ahora mucho más rápido y objetivo.

Cuándo el retraso permite romper el contrato con indemnización

La nueva normativa fija unos límites claros. Si se cruzan estas líneas rojas, el trabajador tiene derecho a solicitar la extinción de su contrato de manera inmediata:

  • Impago de tres mensualidades: basta con que la empresa deje de abonar tres nóminas completas dentro de un año natural, sin necesidad de que sean consecutivas.
  • Retrasos reiterados: ocurre si el salario se abona con más de 15 días de demora respecto a la fecha pactada en seis ocasiones durante un año (sean meses seguidos o alternos).

Si se da cualquiera de estos supuestos, la ley faculta al empleado para marcharse con una indemnización idéntica a la del despido improcedente: 33 días de salario por año de servicio (con un tope de 24 mensualidades), sumado a los sueldos pendientes y el recargo del 10 % de interés por mora.

Juicios rápidos y sin excusas económicas

El tiempo de resolución se ha comprimido para proteger al empleado. Gracias al procedimiento urgente introducido recientemente, los juicios por estos motivos deben señalarse en 5 días desde la admisión de la demanda y la sentencia dictarse en otros 5 días.

Las empresas deben saber que alegar "mala situación económica" o tensiones de tesorería no sirve como defensa legal para evitar la indemnización ni las sanciones de la Inspección de Trabajo, que califica estos hechos como infracción muy grave con multas que pueden alcanzar los 25.000 euros.

Gestión preventiva ante la falta de liquidez

El silencio es el peor enemigo en estas situaciones. Si una empresa prevé dificultades, la única vía para intentar evitar el conflicto judicial es la transparencia, la comunicación proactiva con la plantilla y la priorización absoluta del pago de salarios frente a otros gastos. Sin embargo, una vez superados los límites legales mencionados, la decisión queda exclusivamente en manos del trabajador.

Asesoramiento legal especializado

La normativa actual no perdona la falta de previsión ni el desconocimiento de los plazos. Tanto si necesitas reclamar tus salarios e indemnización, como si gestionas una empresa y requieres una reestructuración urgente para cumplir la ley, la actuación rápida es determinante.

En Liberal & Arjona estudiamos tu situación al detalle para darte la solución jurídica más eficaz. Ponte en contacto con nosotros si tienes cualquier duda y defendamos tus intereses.

  Publicado en Laboral